http://www.santaanaciudadana.com/index.php/comunidad/103-santa-ana-en-busca-de-su-pulmon.html
Por: Cristina Mora Jiliuta
Al pasar por la autopista que lleva a Caldera, después del complejo de oficinas FORUM I, no es necesario pagar los 2000 colones que cuesta la entrada al Centro de Conservación Santa Ana (CCSA), para notar el estado deplorable en que se encuentra este gran terreno administrado desde hace 16 años por la Fundación Pro Zoológicos (FUNDAZOO) y que posee más de 53 hectáreas.
CRONOLOGIA
1976
Donación del terreno por parte de Lorne Ross al Estado.
1976
Terreno pasa a ser administrado por el Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas (MIRENEM).
1994
Se firma concesión con Fundación Pro Zoológicos (FUNDAZOO) para administración del terreno por diez años.
2004
Vence contrato con FUNDAZOO, sin embargo no existe objeción por parte del entonces Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) para que FUNDAZOO siga administrando el terreno por diez años más.
2006
Municipalidad de Santa Ana impulsa Propuesta de Ley para recuperar terreno y que este pase a manos del gobierno local.
2008
Propuesta es acogida por la entonces diputada Ofelia Taitelbaum y presentada en la Asamblea Legislativa bajo el expediente 16954.
2009
MINAET anuncia que se planea la construcción de oficinas subregionales de ACOPAC (Aéreas de Conservación del Pacífico Central) en el terreno.
2010
Proyecto de Ley fue aprobado por la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa y se encuentra en el lugar 121 de la lista de espera para ser revisado en Plenario.
2014
Finaliza contrato actual con FUNDAZOO.
El descontento de los vecinos se hace presente debido al mal manejo de este terreno, conocido por los vecinos como “el zoológico de Santa Ana”, ya que los animales que allí se ubican no cuentan con condiciones adecuadas y solamente unas cinco hectáreas son las que sus administradores tienen abiertas al público. El acceso al resto del terreno se mantiene restringido.
Esta propiedad pertenecía al finquero Lorne Ross hace 34 años y para esa época poseía una gran belleza escénica y un santuario de aves. El deseo de don Lorne siempre fue que se convirtiera en un área de conservación y con estos fines vendió una parte de su terreno por un precio simbólico al Estado Costarricense y donó el restante antes de morir, como un legado para toda la comunidad santaneña.
La Municipalidad de Santa Ana decidió actuar al caer en cuenta de que el uso que el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET) planea para estas tierras es muy diferente a la conservación natural.
Una carta firmada por Zayda Trejos, ex Ministra adjunta del MINAET, explícitamente afirma que el terreno es perfecto para la construcción de una oficina subregional de Áreas de Conservación del Pacífico (ACOPAC), institución que atiende varios asuntos del MINAET.
El Concejo Municipal de Santa Ana ha estado impulsando desde hace cuatro años un acuerdo por el ambiente donde se pretende recuperar el CCSA y que este pase a manos de la municipalidad. Algunos de los regidores de la administración anterior, liderados por el ex regidor encargado de ambiente Gastón Vargas, elaboraron una propuesta de ley que se envió a la Asamblea Legislativa y fue acogida por la ex diputada Ofelia Taitelbaum.
Tras varias modificaciones, el proyecto de ley fue aprobado por la Comisión de Ambiente de la Asamblea el pasado 26 de abril. Este proyecto debe ahora ser aceptado en el Plenario para convertirse en ley de la República.
“Se trata de la ampliación del proyecto de ley número 16954 que se encuentra en la corriente legislativa y que busca declarar la propiedad como “Centro Nacional Natural Santa Ana”, de esta manera el MINAET realizaría el traspaso a la Municipalidad de Santa Ana y FUNDAZOO quedaría inmediatamente destituido de la administración”, señaló el Alcalde Gerardo Oviedo.
Además de la respuesta municipal, algunos vecinos se suman a la iniciativa de convertir esta propiedad en un espacio para la conservación natural y la recreación en armonía con la naturaleza, ya que este terreno tiene un potencial que puede ser aprovechado para beneficio de la comunidad.
Hace pocos meses surgió en la red social Facebook un grupo llamado “Una nueva Sabana en Santa Ana”, propuesta de Franklin Benamburg, vecino de Santa Ana, quien pasó su infancia jugando en una finca vecina que pertenecía a su abuelo. Benamburg considera que el terreno está siendo desperdiciado, los recursos son manejados erróneamente, sin ninguna supervisión y que allí se podría acondicionar un sitio para las prácticas deportivas y la recreación familiar, ya que al oeste del país estos espacios son una carencia significativa.
Este grupo cuenta a la fecha con 3634 seguidores y ha tenido una participación activa de vecinos que buscan un espacio familiar para disfrutar junto a la naturaleza y deportistas del cantón que desean un lugar seguro para sus prácticas y entrenamientos.
Sin embargo ahora la idea de las prácticas de deportes ha sido cuestionada, ya que la propuesta de ley especifica que el terreno será usado para conservación y que allí no se adaptarán espacios para construcción de canchas o campos deportivos.
“El asunto ha dado un giro, en el sentido de que ya mi idea del deporte no es tan bien vista y se ha vuelto más conservacionista, yo no discrepo al ciento por ciento pero creo que debe ser un uso mixto, no hacerlo así sería mentirle a toda la gente que en Facebook apoya la idea de un parque donde se pueda hacer deporte y conservar lo que ahí hay”, manifiesta el propulsor del grupo.
A partir de la iniciativa en la red social y de la aprobación del proyecto de ley por la Comisión de Ambiente, se inició un nuevo movimiento y la constitución de una sociedad llamada Fundación Lorne y Elizabeth Ross.
Esta fundación, liderada por Elizabeth Ross, única descendiente directa de la familia Ross y sobrina nieta del difunto propietario del terreno, Joanna Cruz Rehaag, arquitecta y paisajista santaneña y Catalina Obregón, nuera de la señora Ross, entre otros, tiene como principal objetivo cumplir con la voluntad de don Lorne y proteger el bosque existente, restaurar el sistema de humedales y lagunas, reforestar y dejar espacios para la recreación en armonía con la naturaleza.
“El sueño de mi tío siempre fue preservar el santuario de aves que él creo, mundialmente reconocido por ornitólogos internacionales, nosotros queremos conservación, no canchas de fútbol” expresa Elizabeth Ross, con quien don Lorne consultó sobre su decisión de traspasar los terrenos al Estado.
“En principio se pensó que esto fuera un Monumento Natural porque esta es una categoría de manejo establecida por la ley de ambiente, ahora con el cambio de nombre a “Centro Nacional de Conservación Natural” carece de categoría y permite que de acuerdo al plan de manejo que se apruebe mediante el Concejo podrán desarrollarse actividades que sin atentar contra los recursos naturales puedan permitir la sana recreación de los habitantes” explicó Gastón Vargas, ex regidor municipal quien participó en la creación del borrador de la propuesta de ley.
En el caso de pagar la entrada y decidir explorar el terreno, los visitantes del zoológico se encontrarán con parches de bosque tropical seco, senderos y una casona del siglo XVII, como parte de la herencia cultural, que no han pasado por ninguna regulación para su adecuada conservación histórica y cultural, un espacio con canchas de fútbol y área de picnic y especies de fauna silvestre y domésticas en cautiverio, sin ser vigilados por ningún organismo especializado en medidas de cuido animal.
Por parte de FUNDAZOO, Yolanda Matamoros, administradora de dicha fundación, asegura que su único objetivo es la administración y el desarrollo de los zoológicos y que las aseveraciones en contra de su fundación y el mal manejo de los recursos no tienen ningún fundamento.
Menciona más bien un conflicto de intereses en cuanto al uso de suelo: “Fue una cuestión política, básicamente relacionada con el deseo de cambio en el uso de la tierra, de ahí sale el famoso proyecto de ley que pretende trasladar los terrenos a gobiernos locales”.
Al cuestionar si existe o no contacto por parte de FUNDAZOO con la municipalidad de Santa Ana, Matamoros aseguró que la fundación ha realizado esfuerzos para mostrar su labor, sin embargo es el municipio quién se ha negado a mantener una relación: “La municipalidad de Santa Ana ha tomado una actitud un poco extraña, quieren llegar nada más ellos a ver y a interpretar y a decir barbaridades y jamás nos han llamado a dialogar.”
“Ellos lo que quieren es el terreno y así lo expresó un ex munícipe (Gastón Vargas), en la comisión del ambiente porque le preguntaron que para qué hacer un Monumento Natural si con solo hacer un convenio con el MINAET era suficiente, pero dijo que de esa manera sólo tenían la administración y no el terreno, ellos lo que quieren es conseguir la tierra, pero bueno, la propiedad es del Estado, ellos decidirán.”
Hubo una discusión amplia en la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa sobre la necesidad de hacer del CCSA un lugar atractivo e incluirlo en la carta turística del país. Según la ex presidenta de dicha comisión, Maureen Ballestero, es importante que se deposite confianza en los gobiernos locales, pues existiendo una adecuada descentralización de funciones se puede lograr un desarrollo más amplio de proyectos de preservación natural.
Ahora al pasar por la autopista a Caldera, cerca de un kilómetro después de FORUM I, quizá uno que otro chofer quiera detener su vehículo, tan solo para observar lo que alguna vez fue una hacienda que albergaba aves, animales silvestres e infinidad de especies de árboles y plantas y que hoy es un terreno lleno de pastizales y propenso a reiterados incendios durante el verano. Sin embargo, el deseo que hace más de tres décadas tuvo Lorne Ross de otorgar un pulmón a su comunidad sigue vivo.
Por: Cristina Mora Jiliuta
Al pasar por la autopista que lleva a Caldera, después del complejo de oficinas FORUM I, no es necesario pagar los 2000 colones que cuesta la entrada al Centro de Conservación Santa Ana (CCSA), para notar el estado deplorable en que se encuentra este gran terreno administrado desde hace 16 años por la Fundación Pro Zoológicos (FUNDAZOO) y que posee más de 53 hectáreas.
CRONOLOGIA
1976
Donación del terreno por parte de Lorne Ross al Estado.
1976
Terreno pasa a ser administrado por el Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas (MIRENEM).
1994
Se firma concesión con Fundación Pro Zoológicos (FUNDAZOO) para administración del terreno por diez años.
2004
Vence contrato con FUNDAZOO, sin embargo no existe objeción por parte del entonces Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) para que FUNDAZOO siga administrando el terreno por diez años más.
2006
Municipalidad de Santa Ana impulsa Propuesta de Ley para recuperar terreno y que este pase a manos del gobierno local.
2008
Propuesta es acogida por la entonces diputada Ofelia Taitelbaum y presentada en la Asamblea Legislativa bajo el expediente 16954.
2009
MINAET anuncia que se planea la construcción de oficinas subregionales de ACOPAC (Aéreas de Conservación del Pacífico Central) en el terreno.
2010
Proyecto de Ley fue aprobado por la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa y se encuentra en el lugar 121 de la lista de espera para ser revisado en Plenario.
2014
Finaliza contrato actual con FUNDAZOO.
El descontento de los vecinos se hace presente debido al mal manejo de este terreno, conocido por los vecinos como “el zoológico de Santa Ana”, ya que los animales que allí se ubican no cuentan con condiciones adecuadas y solamente unas cinco hectáreas son las que sus administradores tienen abiertas al público. El acceso al resto del terreno se mantiene restringido.
Esta propiedad pertenecía al finquero Lorne Ross hace 34 años y para esa época poseía una gran belleza escénica y un santuario de aves. El deseo de don Lorne siempre fue que se convirtiera en un área de conservación y con estos fines vendió una parte de su terreno por un precio simbólico al Estado Costarricense y donó el restante antes de morir, como un legado para toda la comunidad santaneña.
La Municipalidad de Santa Ana decidió actuar al caer en cuenta de que el uso que el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET) planea para estas tierras es muy diferente a la conservación natural.
Una carta firmada por Zayda Trejos, ex Ministra adjunta del MINAET, explícitamente afirma que el terreno es perfecto para la construcción de una oficina subregional de Áreas de Conservación del Pacífico (ACOPAC), institución que atiende varios asuntos del MINAET.
El Concejo Municipal de Santa Ana ha estado impulsando desde hace cuatro años un acuerdo por el ambiente donde se pretende recuperar el CCSA y que este pase a manos de la municipalidad. Algunos de los regidores de la administración anterior, liderados por el ex regidor encargado de ambiente Gastón Vargas, elaboraron una propuesta de ley que se envió a la Asamblea Legislativa y fue acogida por la ex diputada Ofelia Taitelbaum.
Tras varias modificaciones, el proyecto de ley fue aprobado por la Comisión de Ambiente de la Asamblea el pasado 26 de abril. Este proyecto debe ahora ser aceptado en el Plenario para convertirse en ley de la República.
“Se trata de la ampliación del proyecto de ley número 16954 que se encuentra en la corriente legislativa y que busca declarar la propiedad como “Centro Nacional Natural Santa Ana”, de esta manera el MINAET realizaría el traspaso a la Municipalidad de Santa Ana y FUNDAZOO quedaría inmediatamente destituido de la administración”, señaló el Alcalde Gerardo Oviedo.
Además de la respuesta municipal, algunos vecinos se suman a la iniciativa de convertir esta propiedad en un espacio para la conservación natural y la recreación en armonía con la naturaleza, ya que este terreno tiene un potencial que puede ser aprovechado para beneficio de la comunidad.
Hace pocos meses surgió en la red social Facebook un grupo llamado “Una nueva Sabana en Santa Ana”, propuesta de Franklin Benamburg, vecino de Santa Ana, quien pasó su infancia jugando en una finca vecina que pertenecía a su abuelo. Benamburg considera que el terreno está siendo desperdiciado, los recursos son manejados erróneamente, sin ninguna supervisión y que allí se podría acondicionar un sitio para las prácticas deportivas y la recreación familiar, ya que al oeste del país estos espacios son una carencia significativa.
Este grupo cuenta a la fecha con 3634 seguidores y ha tenido una participación activa de vecinos que buscan un espacio familiar para disfrutar junto a la naturaleza y deportistas del cantón que desean un lugar seguro para sus prácticas y entrenamientos.
Sin embargo ahora la idea de las prácticas de deportes ha sido cuestionada, ya que la propuesta de ley especifica que el terreno será usado para conservación y que allí no se adaptarán espacios para construcción de canchas o campos deportivos.
“El asunto ha dado un giro, en el sentido de que ya mi idea del deporte no es tan bien vista y se ha vuelto más conservacionista, yo no discrepo al ciento por ciento pero creo que debe ser un uso mixto, no hacerlo así sería mentirle a toda la gente que en Facebook apoya la idea de un parque donde se pueda hacer deporte y conservar lo que ahí hay”, manifiesta el propulsor del grupo.
A partir de la iniciativa en la red social y de la aprobación del proyecto de ley por la Comisión de Ambiente, se inició un nuevo movimiento y la constitución de una sociedad llamada Fundación Lorne y Elizabeth Ross.
Esta fundación, liderada por Elizabeth Ross, única descendiente directa de la familia Ross y sobrina nieta del difunto propietario del terreno, Joanna Cruz Rehaag, arquitecta y paisajista santaneña y Catalina Obregón, nuera de la señora Ross, entre otros, tiene como principal objetivo cumplir con la voluntad de don Lorne y proteger el bosque existente, restaurar el sistema de humedales y lagunas, reforestar y dejar espacios para la recreación en armonía con la naturaleza.
“El sueño de mi tío siempre fue preservar el santuario de aves que él creo, mundialmente reconocido por ornitólogos internacionales, nosotros queremos conservación, no canchas de fútbol” expresa Elizabeth Ross, con quien don Lorne consultó sobre su decisión de traspasar los terrenos al Estado.
“En principio se pensó que esto fuera un Monumento Natural porque esta es una categoría de manejo establecida por la ley de ambiente, ahora con el cambio de nombre a “Centro Nacional de Conservación Natural” carece de categoría y permite que de acuerdo al plan de manejo que se apruebe mediante el Concejo podrán desarrollarse actividades que sin atentar contra los recursos naturales puedan permitir la sana recreación de los habitantes” explicó Gastón Vargas, ex regidor municipal quien participó en la creación del borrador de la propuesta de ley.
En el caso de pagar la entrada y decidir explorar el terreno, los visitantes del zoológico se encontrarán con parches de bosque tropical seco, senderos y una casona del siglo XVII, como parte de la herencia cultural, que no han pasado por ninguna regulación para su adecuada conservación histórica y cultural, un espacio con canchas de fútbol y área de picnic y especies de fauna silvestre y domésticas en cautiverio, sin ser vigilados por ningún organismo especializado en medidas de cuido animal.
Por parte de FUNDAZOO, Yolanda Matamoros, administradora de dicha fundación, asegura que su único objetivo es la administración y el desarrollo de los zoológicos y que las aseveraciones en contra de su fundación y el mal manejo de los recursos no tienen ningún fundamento.
Menciona más bien un conflicto de intereses en cuanto al uso de suelo: “Fue una cuestión política, básicamente relacionada con el deseo de cambio en el uso de la tierra, de ahí sale el famoso proyecto de ley que pretende trasladar los terrenos a gobiernos locales”.
Al cuestionar si existe o no contacto por parte de FUNDAZOO con la municipalidad de Santa Ana, Matamoros aseguró que la fundación ha realizado esfuerzos para mostrar su labor, sin embargo es el municipio quién se ha negado a mantener una relación: “La municipalidad de Santa Ana ha tomado una actitud un poco extraña, quieren llegar nada más ellos a ver y a interpretar y a decir barbaridades y jamás nos han llamado a dialogar.”
“Ellos lo que quieren es el terreno y así lo expresó un ex munícipe (Gastón Vargas), en la comisión del ambiente porque le preguntaron que para qué hacer un Monumento Natural si con solo hacer un convenio con el MINAET era suficiente, pero dijo que de esa manera sólo tenían la administración y no el terreno, ellos lo que quieren es conseguir la tierra, pero bueno, la propiedad es del Estado, ellos decidirán.”
Hubo una discusión amplia en la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa sobre la necesidad de hacer del CCSA un lugar atractivo e incluirlo en la carta turística del país. Según la ex presidenta de dicha comisión, Maureen Ballestero, es importante que se deposite confianza en los gobiernos locales, pues existiendo una adecuada descentralización de funciones se puede lograr un desarrollo más amplio de proyectos de preservación natural.
Ahora al pasar por la autopista a Caldera, cerca de un kilómetro después de FORUM I, quizá uno que otro chofer quiera detener su vehículo, tan solo para observar lo que alguna vez fue una hacienda que albergaba aves, animales silvestres e infinidad de especies de árboles y plantas y que hoy es un terreno lleno de pastizales y propenso a reiterados incendios durante el verano. Sin embargo, el deseo que hace más de tres décadas tuvo Lorne Ross de otorgar un pulmón a su comunidad sigue vivo.